El Viaje del Salmón

de del

Los seres humanos, desde el momento en que nacemos, nos vemos deslizándonos con mas o menos disfrute a través de un recorrido que siempre y por sistema resulta transformador.

Cada persona, tras haberse moldeado de una forma determinada por sus circunstancias biográficas, llega a un momento vital, en el que le apremia atender a la llamada de su esencia verdadera: La de su Alma.

Para ello, descubrirá que puede vivir igual que el salmón en dos aguas las dulces y las saladas, y que como él, emprenderá un viaje fantástico en el que alejándose de su origen y tras un largo, y no siempre afortunado itinerario, habrá de retornar de nuevo al hogar.

Esto será el momento mas difícil de su vida: la vuelta a la corriente de agua donde un día nació

El salmón, como los seres humanos, comienza su viaje para alejarse, se hace adulto durante el tiempo que dura su marcha y llegado el momento de madurez, emprende de nuevo el camino de vuelta.

A pesar de todos estos años de ausencia, se reubica en el río exacto y en el punto exacto del que partió.

El camino del desenvolvimiento de nuestro verdadero ser, es también una odisea, en el que nos encontramos con nuestra doble naturaleza: la física y la espiritual. Nos alejamos de aquello que un día nos hirió, pensando que el conflicto estaba afuera, y llegado a un punto de preciosa madurez, cuando nos hacemos conscientes de nuestra capacidad creativa y de multiplicación retornamos a nuestro origen, a nuestra esencia, habiendo aprendido ya a interpretar las experiencias de otro modo, pues la decisión de volver hace que desarrollemos lo que solo puede estar en nosotros:

Una gran certeza: de manera que acertemos en cada encrucijada,

Unos sentidos psíquicos despiertos: para poder dirigirnos en la inmensidad de la vida hacia el lugar elegido.

La reconexión con nuestra Lección Maestra: La que nace de nuestras heridas, de nuestras repeticiones y despierta en nosotros la individualidad bien entendida.

Viajero…

ve sin miedo hacia tu destino

corre alegre por el camino de tu don

y si la niebla te oculta el recorrido blanco

Reposa, espera, reposa

Inspira, escucha, contempla

La duda no existe en la posada de tu corazón.

Viajero…

Nada por las aguas de tus pasiones

se el peregrino que se espera de ti

Y en una aurora rosada,

cuando retires los visillos en tu despertar

encontraras en tu jardín la mas hermosa flor jamas escuchada

y entonces…..creerás

viajero…

 

Por: Celia Guerra Calzada